“Es una declaración de guerra”

Se podría decir que este post inaugura una pseudosección en la que no se si algún día volveré a escribir. La llamaría “oído loco”, pero como ese nombre lo usa Peto Menahem para una de sus secciones en el programa de radio “Metro y Medio” conducido por Sebastián Wanraich y Julieta Pink (recomendado), aclaro que ese nombre no es de mi creación.

Sin mas preámbulos empiezo; Hoy tuve que ir a la clínica de mi obra social (nada grave, solo rutina) y como llegué unos minutos tarde tuve que esperar para ser atendido. En mi interminable espera (me tendría que haber llevado un libro) tuve que escuchar una conversación que se dio en la sala de espera entre 4 mujeres. Fue una de esas conversaciones que empiezan tranquilas, hablando de algo casi sin importancia y que termina con una historia que indigna a todos los interlocutores, logrando un gran revuelo y la inclusión de más interlocutores que andaban dando vueltas por ahí y tenían algo que decir, casi a los gritos.

Como yo estaba medianamente alejado de las señoras, la conversación (no se puede decir discusión ya que todas opinaban igual) la agarré un ratito después de su arranque. Una de las señoras, la mayor, se mostraba molesta por lo poco que la gente quería al país, que siempre hablábamos de lo que pasa en Estados Unidos, Europa, Brasil, y se lo contaba a la mujer que se había sentado a su lado. Una conversación bastante normal donde la receptora de los mensajes solo asentía con la cabeza. De repente, observo que una señora que estaba sentada en frente se une a la conversación con una historia que fue lo que me motivo a hacer este post, decía mas o menos así:

Es terrible el poco nacionalismo de este país. Para el 25 de Mayo, yo vivo en Belgrano, y la gente no colgaba banderas, solo vi 4 banderas argentinas, y una de ellas estaba cruzada con una banda roja, casi hago la denuncia. Eso es una vergüenza, ¿qué significa?, es una declaración de guerra, el rojo es sangre, esas cosas no se pueden permitir

Esto me causó mucha gracia, y para los que no entiendan por qué me causó gracia, les presento la bandera de nuestra querida provincia de Entre Ríos (de la cual tengo varios amigos):

Y para los que todavía piensen que ahora los golpistas, imperialistas, pro-yanquis o vende patria son los entrerrianos y no una persona del barrio Belgrano, les comento que la banda roja que nos cruza el alma (?) se adoptó cuando el rojo era la insignia de los federales, que luchaban contra los unitarios para que el reparto del poder y la plata del sea equitativa entre todas las provincias, algo que por suerte hoy en día es un hecho, algo que por desgracia sigue siendo así.

Luego de este yerro importante, la señora (el cual no fue corregido por ninguna de las otras personas que estaban en la charla, que en ese momento estaban ascendiendo a 5, ya que un señor, indignadiiisimo, se sumó diciendo “no puede ser”) empezó a utilizar el argumento del uso de los extranjerismos como clara seña del odio a la patria. Expresando que cuando ella habla con alguien por internet (¿la palabra internet no es un extranjerismo?) si no habla “en ingles” no la entiendes, “porque ahora si querés ir a tomar una coca o un café no tenés que decir eso, tenes que decir si ‘te va un drink’ “ (?). Es la primera vez que escucho esa frase, si viene la señora y me dice eso, primero voy a estar 5 segundos pensando qué me quiso decir y después no creo que acepte, pero eso es mas personal :P.

Luego del asentimiento de las otras mujeres (el señor ya había entrado al consultorio del doctor) y 5 segundos sin mediar palabras, pasaron, por suerte, a mostrar y hablar de sus juanetes para ver cuál lo tenía más grande y doloroso. Por suerte en ese momento salió la doctora que me tenía que atender y no tuve que soportar de esa tortura 😀

Además de ser una historia graciosa, alguno tal vez se esté preguntando por que lo postié acá. Bueno, me parece que las señoras en algún punto tenían razón, muchas veces vivimos hablando de que en europa tal cosa o en estados unidos tal otra, en vez de preocuparnos por mejorar lo que tenemos a nuestra manera. Pero, como en este caso, las discusiones suelen llegar a un punto donde todo argumento es utilizable, incluso aquellos sin sentido, sin saber de lo que se está hablando. Ninguna de las señoras se preocupó por saber qué significaba la bandera con la franja roja, en ningún momento la señora fue y le preguntó a su vecino por qué ponía una bandera tan agraviante. Es más cómodo criticar que meterse a tratar de solucionar el problema, o ver si el problema no es uno mismo. Antes de criticar o defender cosas, investiguemos, leamos, seamos grandes.

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Published in: on 3 junio, 2010 at 11:56  Comments (2)