Día del escepticismo y lanzamiento del CEA

El día de ayer (20 de diciembre) fue el día del escepticismo, por cuestiones personales no tuve la posibilidad de redactar y publicar esto en el día correcto, pero mas vale tarde que nunca.

El día del escepticismo se ‘celebra’ el 20 de diciembre ya que es el día de la muerte de uno de los mayores exponentes en éste ámbito, Carl Sagan. Personalmente no conozco mucho de su obra, ni de la obra de otros tantos exponentes del tema ya que soy relativamente nuevo en esto. Pero las pocas cosas que he visto de él me han gustado mucho y supongo que con el resto de sus cosas me pasará algo similar (siempre puede pasar que algo no te cierre).

Sin embargo, este post tiene dos partes, y la segunda es un anuncio con bombos y platillos (?), es el lanzamiento oficial del Círculo Escéptico Argentio. Un sitio creado con la finalidad de difundir esta forma de ver las cosas y prevenir el avance de ‘mentirosos’ en la sociedad en la que vivimos:

Nuestros objetivos principales son dos: divulgar las herramientas del escepticismo y el pensamiento crítico para comprender mejor el funcionamiento de las cosas, y denunciar a quienes se aprovechan del desconocimiento de las personas con mentiras que les hacen tomar decisiones irracionales y dañinas.

La página cuenta con el blog principal, donde varios colaboradores de distintas partes del país (por el momento, principalmente de Capital y Rosario) iremos posteando cosas que nos resulte importante difundir y donde se pueden encontrar páginas con información sobre algunes temas especiales que nos pareció necesario que estén desde el principio. También hay un foro, donde todos pueden postear y comentar fomentando el debate y el intercambio de ideas.

Published in: on 21 diciembre, 2010 at 11:55  Comments (1)  
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Festejemos el nacimiento de nuestro salvador

Este 25 de Diciembre es nuestro deber recordar a aquel que nació y vivió toda su vida para darnos lo mejor. A partir de sus aportes a la humanidad, la visión del mundo cambió completamente, es por eso que celebrar su nacimiento es lo menos que podemos hacer como sociedad.

El 25 de diciembre de 1642 (calendario Juliano) nacía en Inglaterra el mayor científico de la historia. Durante sus 84 años de vida hizo 4 de los más importantes aportes a la ciencia moderna, siendo él uno de sus fundadores, además de muchos otros aportes de menor importancia:

1- Desarrolló el cálculo y fundó las matemáticas superiores

2- Fundó la óptica al descomponer la luz en los colores del espectro

3- Fundó la física moderna al establecer las leyes del movimiento

4- Fundó la astronomía moderna con la ley de la gravitación

Desde “Seamos Grandes” apoyo la celebración de un hecho real, como el nacimiento del científico que más aportó a la ciencia moderna, y no la de un mito. Para cerrar este post, utilizo la imagen generada por atheist.org a pedido de Magonia con su traducción libre del lema “You know is a myth, this season celebrate reason”.

FELIZ NEWTONIDAD

Click en la imagen para descargar en buena calidad

Published in: on 17 diciembre, 2010 at 21:18  Comments (1)  
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Matrimonio entre católicos

Ya les dí mi opinión sobre el matrimonio igualitario en post anteriores (Como en el ’86 (pero mejor) y Casamiento homosexual y adopción) pero me gustaría darle un final al tema con un texto que me encontré en facebook y que le pertenece a Psicobytes. La verdad es que me encantó y quise compartirlo con ustedes. El texto está escrito (según el autor), “en línea con la actual relevancia social en torno a la modificación de la legislación española sobre los matrimonios, la postura de los católicos en ella, voy a exponer mi posición aquí, que para eso es mi blog:”

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.

Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

Published in: on 20 julio, 2010 at 12:58  Dejar un comentario  
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Como en el ’86 (pero mejor)

Poco más de un mes sin postear. Primero el mundial, cuando quedamos afuera, empezó la época de parciales y cuando pensé que ya estaba listo para volver, me metieron una fecha de final, lo que atrasó una semana más la actualización del blog. Desde el 11 de junio (inicio del mundial) que quiero postear algo sobre el falso patriotismo que genera el fútbol.

Cuando juega Argentina, todos nos emocionamos con el himno, viendo a los jugadores abrazados llorando cual guerrero que va a defender a su país frente al invasor, pero en una cancha de fútbol contra otros 11 profesionales en un deporte que no es más que eso, un deporte. No es que no me guste el fútbol, ni el folklore que lo rodea, soy un gran amante de este hermoso deporte, lo practico, lo miro, voy a la cancha (no todos los domingo, pero a veces) soy parte de la cultura, pero entiendo que cuando el arbitro pita luego de los 90 minutos (o 120 si se va a alargue) el deporte terminó y lo que queda es la alegría del triunfo para algunos y la tristeza de la derrota para los demás, una alegría/tristeza que no tiene por qué influir sobre la vida de las personas.

A pesar de la gente que estuvo mal durante una semana por la eliminación de nuestros 23 gladiadores (y un D10S), algo que viví por primera vez y me gustaría que se repita en otros ámbitos de la vida como sociedad es la hermandad latinoamericana. Ver festejar los goles uruguayos, paraguayos y chilenos fue algo nuevo para mi (los brasileros no vi que lo gritara gente no brasilera, es que a la hora de hablar de fútbol, hay pocos argentinos que hinchan por Brasil). Estaría bueno preguntarnos por qué a la hora del fútbol somos todos latinos, pero cuando hablamos de política, cultura (“es cultural” diría la publicidad de ‘tikespor’ ), etc, todos queremos ser europeos.

De todos modos, a pesar de que ya hablé del mundial, el título dice “como en el ’86” y en el ’86 salimos campeones, ¿qué tiene que ver esto con este post? El otro día, luego de la aprobación del matrimonio igualitario leo en facebook:

Estuve todo el día con la sensación de cuando gana Argentina…!
Bah, ganó Argentina, no??

Ganó Argentina, pero ahora no es solo un trofeo que tenemos que devolver en 4 años. Este triunfo no va a quedar solo en una estrella más sobre el escudo de una asociación de fútbol dirigida por un mafioso. Este triunfo es un verdadero triunfo. Estas son las cosas que hay que festejar. Es la primera vez desde que  tengo memoria que en el país  se aprueba un ley que pone al mismo nivel a todos los habitantes (por lo menos en el aspecto sexual, ya que en el aspecto de igualdad de condiciones dignas de vivienda, salud, trabajo, educación, etc, las desigualdades siguen). Era hora que dejemos de lado a la religión y nos demos cuenta que estamos en el siglo XXI, que no podemos seguir haciendo las cosas como en el siglo XV, la homosexualidad no es una enfermedad, los homosexuales son personas, y tienen los mismos derechos que todos, tienen derecho a formar una familia. Dicho sea de paso,  ¿de donde sacaron el derecho de los niños a tener “una mamá y un papá”? Los niños tienen derecho a ser cuidados, a ser educados, a crecer en un ambiente saludable. Además, como dijo pepe Cibrian, los chicos que van a adoptar los homosexuales, ya tuvieron un padre y una madre, que los abandonaron, ¿por qué no darle la opción a que ahora sean amados por una pareja “distinta”?

Creer en nada, creer en todo

There is poetry in the real world, science is the poetry of reality

Richard Dawkins Symphony of Science

Para los que nos admitimos ateos,  agnósticos o que simplemente ponen en duda la existencia de un ser o poder superior sin  tener una postura tomada, creo que es normal que alguien venga y nos pregunte ¿por qué ponemos eso en duda? o, hasta muchas veces, como me pasó hoy a mi, nos encaran directamente para decirnos que hay que creer en algo, ya que si no creemos en algo, no podemos ser felices.

El tema es que hoy estaba hablando con una amiga sobre los sentimientos de las personas y no se por qué salió diciendo que para sentirse bien había que creer en algo, no necesariamente un Dios, pero sí en algo. Inmediatamente le pregunté en qué creía ella y me contesto en el karma, en el equilibrio de las energías. Esta es la segunda vez que tengo una charla con una personas que crea en esto; la primera fue hace no mucho tiempo en la facultad con un pibe taoista, que me comentó más o menos de qué se trataba, pero mucho no le entendí, entonces aproveché la ocasión de estar en frete de otra persona que creía en el karma para pedirle que me explicara un poco mejor de qué se trataba.

Básicamente lo que me comentó (que alguien me corrija si entendí mal) es que según esta creencia, las energías son equilibradas por “el universo”, y que si vos haces las cosas bien, o sea, entregas energía positiva a los demás, eso se vuelve en “saldo a tu favor” y en algún momento “el universo” se encargará de devolverte esa buena energía. Mientras que si entregas mala energía, también te volverá. La simplificación de ésto en una frase fue “lo que va vuelve” (literalmente).

Obviamente ésto derivó en un debate sobre las creencias y la posibilidad de vivir sin depender de nada no racional, donde se tocaron temas como el pensamiento y el método científico, explicaciones racionales a problemas planteados como irracionales y demás cosas.

Pero como mi pensamiento (y la base de este blog) es que las ideas hay que discutirlas abiertamente, respetando a los demás y tratando de ser lo más éticos posibles, antes de empezar a plantear mis argumentos contra el karma, voy a hacer una breve introducción a mi estado actual en lo que respecta a éste tema (creencias, por si no quedó claro): hace unos 6, 7 años (cuando empecé la secundaria) entré en un mundo donde jamás había pensado estar, el mundo de la ciencia.  Con 13 años empecé a ver respuestas bastante complejas a preguntas tan simples como ¿por que tenemos dos ojos? y cosas similares. Obviamente, a partir de esas respuestas, muchas más preguntas se me fueron apareciendo. Por suerte hubo gente que me incitó a seguir preguntando, a no quedarme con esas dudas. Supongo que fue eso lo que me atrajo tanto a ese mundo.

Actualmente estoy en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Argentina, estudiando la Licenciatura en Ciencias Biológicas. En el poco tiempo que he estado estudiando aprendí a pensar distinto, a ver las cosas desde otro lado. Y es éste el punto al que quería llegar, cómo veo las cosas, cuál es mi estrategia para no creer en Dios y no morir en el intento (?).

Originalmente había pensado hacer este post sobre qué era la suerte y cómo la veía yo (ya que para mi no es un ente al que se puede invocar para tener en tu favor o en tu contra), yo creo en el azar (cualidad presente en diversos fenómenos que se caracterizan por no mostrar una causa, orden o finalidad aparente); las cosas se dan sin motivo alguno, solo se dan, si te resultan para bien, buenísimo, y si no te resultan, ajo y agua. Si cuando ibas a la parada viste pasar el colectivo que te tenías que tomar por la esquina, no es porque hiciste algo malo entonces el universo te lo está devolviendo, solamente te quedaste 2 minutos demás en la cama para desperezarte o el colectivero apretó mas fuerte el acelerador. El azar es así, probabilidad, cuando tiramos un dado tenemos una chance entre 6 de que salga el número que necesitamos (suponiendo que la forma de tirar el dado es irrelevante). Eso es la vida, azar, probabilidad.

Como contra-argumento a mi teoría me propusieron pensar en qué es lo que sentimos cuando nos enamoramos, o nos sentimos tristes, o demás sensaciones que se sienten en el corazón, ya que los científicos defienden que los sentimientos son con la cabeza por conexión de neuronas, en el corazón deberían estar actuando energías que manda el universo. La respuesta es muy simple, ante determinadas situaciones, el cerebro necesita avisarle al resto del cuerpo lo que siente, por diferentes motivos, es por eso que genera la liberación de hormonas (como la adrenalina) que van directamente al corazón, haciendo que lata mas rápido para lograr diferentes reacciones (en situaciones de peligro el corazón llega a bombear sangre preferentemente hacia las piernas para poder correr mas rápido, ésto es fácilmente comprobable, cuando estén en una situación de riesgo toquensé las manos y verán que las tienen frías por la falta de sangre).

Finalmente la discusión se fue para el lado de decir que no todo tiene una explicación racional, que hay cosas que solo pueden ser explicadas mediante teorías no científicas. Pero que la ciencia no encuentre respuestas no significa que no las haya, en algún momento van a aparecer, por eso voy a terminar el post con otra frase del video que cité mas arriba

I don’t feel frightened by not knowing things
I think it’s much more interesting

Richard Feynman – Symphony of Science
Published in: on 8 mayo, 2010 at 1:46  Comments (14)  
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