Es cultural

“Es cultural” decía el tipo en el bar (mientras se toman un café) en la publicidad de TyC Sports (lease tickespor :P) cuando su amigo le comentaba que si en Alemania tirabas un papel en la calle un aleman se te iba a acercar pidiéndote que lo levantes, y en la escena siguiente un rubio tomando cerveza y hablando alemán le comenta a su compañero de tragos la cantidad de papelitos que tiramos los argentinos cuando nuestro equipo entra a la cancha (se olvidaron de que algunos desubicados tiran cosas un poco mas contundente, y eso también es cultural), el cual también respondía “es cultural” en su propio idioma.

Pero no solo el fútbol y la mugre de las calles es producto de la cultura, todo lo es. Todo lo que hacemos, decimos, pensamos, todo es cultural. Somos parte de una sociedad, nos criamos rodeados de gente, de ellos aprendemos cosas y a ellos les enseñamos, vemos a la naturaleza, interpretamos sus leyes, las respetamos, y cuando de repente nos sorprende algo que rompe con una de esas leyes, nos sorprendemos, miramos raro lo que pasa, intentamos que se repita para entenderlo, y cuando lo entendemos nos sentimos bien. Lo mismo pasa al mirar otras cosas, por ejemplo, la la gente que nos rodea. No todos los actores de la sociedad actúan igual, sería muy aburrido si así fuera, sin embargo, al intentar entender qué “leyes” sigue cada uno en su accionar (no creo que sigamos leyes simples en nuestro accionar, por eso las comillas, pero si creo que cada persona se comporta respetando ciertos standares, lo que podrían llegar a ser especies de leyes sociales), empezamos a ver que algunas de esas “leyes” se repiten en casi toda la sociedad y las empezamos a tildar de normales. Es así como surge la cultura. La cultura es ese conjunto de leyes sociales que se repiten en la mayor parte de las personas que conforman la sociedad y la definen como tal. En la mayoría de los casos, casi todo lo que hagamos va a estar regido por esas leyes que observamos desde que nacimos y que quedan almacenadas en nuestra memoria, por más que no nos demos cuenta. Precisamente, es el momento donde nos damos cuenta qué leyes sociales estamos aplicando en nuestra vida diaria cuando podemos preguntarnos qué tan buenas son para la sociedad en la que nos gustaría vivir, y así llegar cambiarlas, provocando cambios en la cultura.

“¿A qué viene este post?” se estará preguntado varios, bueno, hace algunos días me compartieron este post que emula una carta de una princesa encerrada en lo más alto de una torre hacia su príncipe azul y me hizo acordar a alguna conversación sobre cómo Disney y demás “reflejos” de la sociedad (lease televisión, cine, teatro, etc) nos enseñan cosas totalmente irreales como, precisamente, la existencia de un príncipe azul del cual se enamorarán a primera vista y serián felices y comerán perdices  ajices (ya se que no existe, pero no encontré vegetales o frutas que rimen con felices -leer lo de la princesa para entenderlo que acabo de hacer-), lo que luego provoca millones de dolares en los bolsillos de los psicólogos del mundo (?) cuando se dan cuenta que no es tan así. Y esto se repite para todo aquello que nos inculca un “reflejo” de la realidad y no la realidad misma, porque todos sabemos que lo que pasa en la televisión no es la realidad ni mucho menos. No pasa en todas las familias que la mucama se enamora del hijo del dueño de la casa, que dos meses después nos enteramos que es pueden llegar a ser hermanos, porque el señor había tenido se había garchado a la madre de la empleada, entonces el amor pasa a ser prohibido hasta que se descubre que no era así, pero justo en ese momento ella se queda ciega por culpa de él y pasa a odiarlo por un mes, hasta que se da cuenta que está embarazada entonces vuelve a amarlo, pero luego se cae de la escalera y pierde el bebé pero le vuelve la vista (no hay mal que por bien no venga), entonces vuelven a pelearse hasta que se descubre que todo era un plan de la amiga de la familia para quedarse con el hijo del señor. Entonces la matan y se casan (básicamente una extensión de la historia del príncipe azul, ¿no?). Redondeando, la cultura, en vez de estar determinada por las leyes de la sociedad, están determinadas por las leyes del reflejo de la sociedad, un reflejo distorsionado, generando que las cosas que pasan en la realidad y no en el reflejo estén mal vistas.

“¿Este pibe nos está diciendo que tenemos que dejar de ver televisión, leer los diarios, ir al cine o al teatro, etc?” estarán promulgando los opositores a “Seamos grandes” (?) No, lo que significa es que tenemos que empezar a darnos cuenta que lo que pasa en ese reflejo distorsionado de la realidad, es solo eso, un reflejo distorsionado (aunque la distorsión varíe entre “casi real” y “cuentito de príncipe azul”) y que a la hora de llevar eso a la realidad, lo hagamos con cautela.

Published in: on 15 agosto, 2010 at 2:15  Comments (3)  
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Matrimonio entre católicos

Ya les dí mi opinión sobre el matrimonio igualitario en post anteriores (Como en el ’86 (pero mejor) y Casamiento homosexual y adopción) pero me gustaría darle un final al tema con un texto que me encontré en facebook y que le pertenece a Psicobytes. La verdad es que me encantó y quise compartirlo con ustedes. El texto está escrito (según el autor), “en línea con la actual relevancia social en torno a la modificación de la legislación española sobre los matrimonios, la postura de los católicos en ella, voy a exponer mi posición aquí, que para eso es mi blog:”

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos.

Me parece una injusticia y un error tratar de impedirselo.

El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.

Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de caracter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.

Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.

Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por “el qué dirán” o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestrucuturadas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familas católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.

Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.

Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.

Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de “¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!”.

Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bién es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor problabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.

Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.

En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitirseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.

Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

Published in: on 20 julio, 2010 at 12:58  Dejar un comentario  
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Como en el ’86 (pero mejor)

Poco más de un mes sin postear. Primero el mundial, cuando quedamos afuera, empezó la época de parciales y cuando pensé que ya estaba listo para volver, me metieron una fecha de final, lo que atrasó una semana más la actualización del blog. Desde el 11 de junio (inicio del mundial) que quiero postear algo sobre el falso patriotismo que genera el fútbol.

Cuando juega Argentina, todos nos emocionamos con el himno, viendo a los jugadores abrazados llorando cual guerrero que va a defender a su país frente al invasor, pero en una cancha de fútbol contra otros 11 profesionales en un deporte que no es más que eso, un deporte. No es que no me guste el fútbol, ni el folklore que lo rodea, soy un gran amante de este hermoso deporte, lo practico, lo miro, voy a la cancha (no todos los domingo, pero a veces) soy parte de la cultura, pero entiendo que cuando el arbitro pita luego de los 90 minutos (o 120 si se va a alargue) el deporte terminó y lo que queda es la alegría del triunfo para algunos y la tristeza de la derrota para los demás, una alegría/tristeza que no tiene por qué influir sobre la vida de las personas.

A pesar de la gente que estuvo mal durante una semana por la eliminación de nuestros 23 gladiadores (y un D10S), algo que viví por primera vez y me gustaría que se repita en otros ámbitos de la vida como sociedad es la hermandad latinoamericana. Ver festejar los goles uruguayos, paraguayos y chilenos fue algo nuevo para mi (los brasileros no vi que lo gritara gente no brasilera, es que a la hora de hablar de fútbol, hay pocos argentinos que hinchan por Brasil). Estaría bueno preguntarnos por qué a la hora del fútbol somos todos latinos, pero cuando hablamos de política, cultura (“es cultural” diría la publicidad de ‘tikespor’ ), etc, todos queremos ser europeos.

De todos modos, a pesar de que ya hablé del mundial, el título dice “como en el ’86” y en el ’86 salimos campeones, ¿qué tiene que ver esto con este post? El otro día, luego de la aprobación del matrimonio igualitario leo en facebook:

Estuve todo el día con la sensación de cuando gana Argentina…!
Bah, ganó Argentina, no??

Ganó Argentina, pero ahora no es solo un trofeo que tenemos que devolver en 4 años. Este triunfo no va a quedar solo en una estrella más sobre el escudo de una asociación de fútbol dirigida por un mafioso. Este triunfo es un verdadero triunfo. Estas son las cosas que hay que festejar. Es la primera vez desde que  tengo memoria que en el país  se aprueba un ley que pone al mismo nivel a todos los habitantes (por lo menos en el aspecto sexual, ya que en el aspecto de igualdad de condiciones dignas de vivienda, salud, trabajo, educación, etc, las desigualdades siguen). Era hora que dejemos de lado a la religión y nos demos cuenta que estamos en el siglo XXI, que no podemos seguir haciendo las cosas como en el siglo XV, la homosexualidad no es una enfermedad, los homosexuales son personas, y tienen los mismos derechos que todos, tienen derecho a formar una familia. Dicho sea de paso,  ¿de donde sacaron el derecho de los niños a tener “una mamá y un papá”? Los niños tienen derecho a ser cuidados, a ser educados, a crecer en un ambiente saludable. Además, como dijo pepe Cibrian, los chicos que van a adoptar los homosexuales, ya tuvieron un padre y una madre, que los abandonaron, ¿por qué no darle la opción a que ahora sean amados por una pareja “distinta”?

Evaluaciones

La situación, vista desde un alumno, podría resumirse así:
“¿Por qué estoy obligado a venir en el momento que me dicen, a pensar en lo que me dicen, a no mirar lo que otros escribieron y publicaron al respecto, a no poder discutirlo con mis compañeros, a tener que hacerlo en un tiempo fijo, a no poder ir al baño si necesito hacerlo, a no poder comer si tengo hambre o beber si tengo sed, y encima puede que me sorprendan con preguntas sin darme tiempo para prepararlas?”
Puesto todo junto, ¿no luce patético? Es probable que varios alumnos no logren nunca resolver los problemas del examen que tienen delante, pero no porque desconozcan la solución, sino porque no lleguen nunca a superar todas las vallas que vienen antes.

Adrián Paenza – Matemática…¿estás ahí? – Colección ciencia que ladra

Este es un fragmento de uno de los 5 (hasta el momento) libros escritos por Adrián Paenza titulado “Matemática…¿estás ahí?” de la colección “Ciencia que ladra” liderada por Diego Golombek. En estos, Adrían nos muestra que la matemática no es solo sumar, restar, dividir, multiplicar, sacar raices y logaritmos, si no que nos sirve para resolver problemas que nos podemos encontrar en la vida diaria (algún día voy a subir algunos). Pero también nos muestra que la matemática no solo enseña a resolver problemas de pensamiento lateral, ademas nos permite ver las cosas desde otro ángulo, por ejemplo en el caso que hoy me mueve a escribir, que es el de las evaluaciones.

Todos hemos pasado por esa instancia, y estamos acostumbrados a hacerlo. Cuando estamos en la escuela, mínimo una vez por trimestre, los profesores nos ponían entre la espada y la pared durante una hora para ver si habíamos estudiado, pero en caso de que nos fuera mal, siempre se podía subir la nota con algún trabajo práctico,  haciendo bien las tareas (o por lo menos hacerlas), o pasando al pizarrón. Ya en la facultad esto cambia un poco, pero muchas veces, para peor, porque acá no sirve lo que te esfuerces, solo cuánto hiciste bien del parcial (en la mayoría de las materias, hay algunas que son diferentes).

El problema radica en lo que dice Paenza en lo que cité más arriba, el alumno se siente presionado cada vez que es evaluado, y si el tema no le causo suficiente interés durante la etapa de aprendizaje, en la etapa final, la de evaluación no va a saber (ni querer) hacer mucho. Es claro que la solución a este problema no es la no evaluación, es necesario confirmar que el alumno se haya quedado con los conocimientos básicos que le van a servir en el futuro. El tema es cómo, y, como no hay una sola respuesta a esta pregunta, es acá donde entra en juego la capacidad de imaginación, esa imaginación que ejercitamos cuando resolvemos los problemas que nos plantea Adrián en sus libros y sus programas de televisión (Alterados por pi, científicos industria argentina).

Estaría bueno que este debate se lleve a todos lados, que se empiece a hablar de lo poco que sirve la forma actual de evaluación, pero el problema está en la cultura. Este cuatrimestre en la facultad tuve la suerte de hacer el laboratorio de Fisica I en una cátedra en la que las guías son puramente orientadoras. Leyendolas, sabés qué es lo que tenés que hacer, pero a partir de eso, es el alumno el encargado de pensar los experimentos, siempre bajo la supervisión de los profesores y ayudantes, que al terminar el curso serán los encargados de poner nota. Esto genera que los alumnos estemos más relajados, que no sintamos la presión de hacer todos lo mismo, la mismo tiempo, de comparar resultados. De esta forma se ejercita el análisis de los datos y no la obtención de un resultado unánime, esa es la idea. De todos modos, mucha gente no se siente bien con esta forma de ver las cosas, no se sienten bien sin saber exactamente qué es lo que hay que hacer, necesitan constantemente una guía, y ese es el resultado de haber estado desde la primaria en este sistema.

Paenza cuenta en su libro (el mismo texto del que está extraída la cita de más arriba) que en una competencia de matemática que lleva el nombre de su padre, la posibilidad de que los participantes se presenten en pareja y tiene mucho sentido, ¿o en la vida afrontamos los problemas solos?. Si es tan importante el trabajo grupal, y durante toda la educación nos hacen hacer trabajos prácticos grupales para ejercitarnos en lo que va a ser nuestro futuro, ¿por qué a la hora de evaluar no nos permiten tener una segunda opinión sobre lo que pensamos?. Recuerdo muy pocas pruebas en la secundaria haber tenido la posibilidad de hacerla en pareja, precisamente realizada con una profesora de matemática que leía Paenza.

El mismo ejemplo del trabajo grupal se aplica para los exámenes que obligan recordar cosas como fórmulas o reacciones enteras. Es verdad que es bueno que sepamos deducir qué va a pasar al mezclar dos compuestos, o deducir de donde viene una fórmula está buensimo, pero pedir que memoricemos esas cosas, no tiene sentido, por le solo hecho de que si en un futuro necesitamos eso, no lo vamos a recordar, si no que vamos a recurrir, en el peor de los casos, a la wikipedia, en el mejor, a un libro.

Y si cuenta tanto cambiar la forma de evaluar, por lo menos podríamos intentar cambiar la forma de corrección. Actualmente, lo más importante es el resultado, no lo que hicimos en el medio. No importa si lo escrito en el papel demuestra que pensaste el problema, si el resultado está bien, tenes un 10, si está mal, un 1 (muchas veces la mitad del valor del ejercicio está dado por el desarrollo y la otra mitad por el resultado, o sea que pensar el ejercicio vale lo mismo que apretar bien los números en la calculadora). Muchas veces pasa que un alumno recuerda un problema parecido al del parcial, y solo trata de repetir exactamente lo que había echo anteriormente (lo he echo), lo que probablemente se olvide en poco tiempo. Si en cambio el alumno nunca vio un problema similar, o no recuerda alguno parecido, todo lo que haga va a ser producto de su imaginación, y por más que esté mal, y definitivamente no merezca el 10, para mi, eso tiene más merito que recordar.

¿Y ustedes qué opinan? ¿Les gusta el sistema actual? ¿qué cambiarían? ¿qué dejarían? ¿se les ocurre algo diferente?

“Es una declaración de guerra”

Se podría decir que este post inaugura una pseudosección en la que no se si algún día volveré a escribir. La llamaría “oído loco”, pero como ese nombre lo usa Peto Menahem para una de sus secciones en el programa de radio “Metro y Medio” conducido por Sebastián Wanraich y Julieta Pink (recomendado), aclaro que ese nombre no es de mi creación.

Sin mas preámbulos empiezo; Hoy tuve que ir a la clínica de mi obra social (nada grave, solo rutina) y como llegué unos minutos tarde tuve que esperar para ser atendido. En mi interminable espera (me tendría que haber llevado un libro) tuve que escuchar una conversación que se dio en la sala de espera entre 4 mujeres. Fue una de esas conversaciones que empiezan tranquilas, hablando de algo casi sin importancia y que termina con una historia que indigna a todos los interlocutores, logrando un gran revuelo y la inclusión de más interlocutores que andaban dando vueltas por ahí y tenían algo que decir, casi a los gritos.

Como yo estaba medianamente alejado de las señoras, la conversación (no se puede decir discusión ya que todas opinaban igual) la agarré un ratito después de su arranque. Una de las señoras, la mayor, se mostraba molesta por lo poco que la gente quería al país, que siempre hablábamos de lo que pasa en Estados Unidos, Europa, Brasil, y se lo contaba a la mujer que se había sentado a su lado. Una conversación bastante normal donde la receptora de los mensajes solo asentía con la cabeza. De repente, observo que una señora que estaba sentada en frente se une a la conversación con una historia que fue lo que me motivo a hacer este post, decía mas o menos así:

Es terrible el poco nacionalismo de este país. Para el 25 de Mayo, yo vivo en Belgrano, y la gente no colgaba banderas, solo vi 4 banderas argentinas, y una de ellas estaba cruzada con una banda roja, casi hago la denuncia. Eso es una vergüenza, ¿qué significa?, es una declaración de guerra, el rojo es sangre, esas cosas no se pueden permitir

Esto me causó mucha gracia, y para los que no entiendan por qué me causó gracia, les presento la bandera de nuestra querida provincia de Entre Ríos (de la cual tengo varios amigos):

Y para los que todavía piensen que ahora los golpistas, imperialistas, pro-yanquis o vende patria son los entrerrianos y no una persona del barrio Belgrano, les comento que la banda roja que nos cruza el alma (?) se adoptó cuando el rojo era la insignia de los federales, que luchaban contra los unitarios para que el reparto del poder y la plata del sea equitativa entre todas las provincias, algo que por suerte hoy en día es un hecho, algo que por desgracia sigue siendo así.

Luego de este yerro importante, la señora (el cual no fue corregido por ninguna de las otras personas que estaban en la charla, que en ese momento estaban ascendiendo a 5, ya que un señor, indignadiiisimo, se sumó diciendo “no puede ser”) empezó a utilizar el argumento del uso de los extranjerismos como clara seña del odio a la patria. Expresando que cuando ella habla con alguien por internet (¿la palabra internet no es un extranjerismo?) si no habla “en ingles” no la entiendes, “porque ahora si querés ir a tomar una coca o un café no tenés que decir eso, tenes que decir si ‘te va un drink’ “ (?). Es la primera vez que escucho esa frase, si viene la señora y me dice eso, primero voy a estar 5 segundos pensando qué me quiso decir y después no creo que acepte, pero eso es mas personal :P.

Luego del asentimiento de las otras mujeres (el señor ya había entrado al consultorio del doctor) y 5 segundos sin mediar palabras, pasaron, por suerte, a mostrar y hablar de sus juanetes para ver cuál lo tenía más grande y doloroso. Por suerte en ese momento salió la doctora que me tenía que atender y no tuve que soportar de esa tortura 😀

Además de ser una historia graciosa, alguno tal vez se esté preguntando por que lo postié acá. Bueno, me parece que las señoras en algún punto tenían razón, muchas veces vivimos hablando de que en europa tal cosa o en estados unidos tal otra, en vez de preocuparnos por mejorar lo que tenemos a nuestra manera. Pero, como en este caso, las discusiones suelen llegar a un punto donde todo argumento es utilizable, incluso aquellos sin sentido, sin saber de lo que se está hablando. Ninguna de las señoras se preocupó por saber qué significaba la bandera con la franja roja, en ningún momento la señora fue y le preguntó a su vecino por qué ponía una bandera tan agraviante. Es más cómodo criticar que meterse a tratar de solucionar el problema, o ver si el problema no es uno mismo. Antes de criticar o defender cosas, investiguemos, leamos, seamos grandes.

Published in: on 3 junio, 2010 at 11:56  Comments (2)  

Lo mejor de TEDxBuenosAires

Hace mas o menos un mes y medio se realizó en Buenos Aires el primer TEDxBuenosAires (valga la redundancia) al que tuve la suerte de poder asistir. Fue en estas charlas, gracias a la presentación que hizo el maestro de ceremonias Adrían Paenza (donde utilizó la frase que le da nombre a este blog), donde se me ocurrió armar este blog. Para los que no sepan de qué se tratan las charlas TED les recomiendo que se pasen por su página y vean algunas ya que son muy buenas, de todos modos les comento que la idea de estas charlas es muy parecida a la de este blog, hablar de ideas (cualquier coincidencia es casualidad :P).

Este fin de semana (se hicieron esperar los muy…) la gente organizadora del TEDxBuenosAires subió, al fin, los videos de las charlas. Si quieren verlos todos les dejo el link a la página oficial, pero acá les voy a dejar las que a mí más me gustaron:

Mariano Sigman – La máquina que construye la realidad

Esta charla fue la primera del día y fue como la mejor forma de arrancarlo; en ésta, Mariano Sigman (físico especializado en neurociencia) explica un poco cómo funciona el cerebro y cómo ésto nos puede ayudar a comunicarnos con personas que no pueden expresarse, entre otras cosas.

Gabriel Gellon – Expedición ciencia. Viaje al centro del pensamiento científico

Gabriel Gellón es doctor en biología, trabajó varios años como investigador en EEUU y luego se volvió a Argentina a trabajar como profesor en una escuela secundaria. Después de ver que la enseñanza de la ciencia estaba mal planteada, se dedicó a diseñar nuevas formas de enseñarlas. Fue así que llegó a crear un campamento educativo llamado expedición ciencia, en él, chicos de la secundaria son llevados por el camino que recorrió el hombre a través de la historia para descubrir las maravillas del mundo en el que vivimos.

Alberto Kornblihtt – Los genes, la evolución y nosotros

Alberto Kornblihtt es biólogo, actualmente es investigador en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y es profesor titular de la materia Introducción a la Biología Molecular y Celular en la misma facultad. Desde hace varios años se dedica al estudio de la expresión de los genes, más precisamente, de cómo a partir de un mismo gen, se pueden producir varias proteinas (splicing alternativo). Además de hablar de esto, la charla demuestra cómo las ingeniería genética y sus avances afectan directamente a la sociedad.

Éstas fueron las tres charlas que a mi más me gustaron, esto puede estar condicionado por el hecho de haber tenido como profesor a Alberto kornblihtt, tenerlo actualmente a Mariano Sigman y haber presenciado una clase especial de Gabriel Gellón (preparada por Sigman). De todos modos, les pido que no dejen de ver las charlas de Jaime Lerner (Cómo pensar una ciudad), Rafael Spregelburd (El ocaso del significado), Mercedes Salado Puerto (Antropología forense. Ciencia y derechos humanos), José Cibelli (Cómo reiniciar el reloj biológico) y Matías Zaldarriaga (Descubriendo el universo). Además les recomiendo los dos interludios musicales que hubo; Axel Krygier y Marcelo Moguilevky.

Estas fueron mis recomendaciones, los demás videos quedan a su criterio mirarlos a no, no me hago responsable si no les gustan.

PD: Me hubiese gustado empezar el post con el video de Paenza en el que dice la frase que le da nombre a este blog, pero la gente de TEDxBuenosAires no lo subió, es una lástima porque explicaba de una muy buena forma qué significa ser grande

Y a mi mujer!

No me gusta hacer copy/paste de otros blogs, pero del post que lo voy a hacer ahora no hay mucho para no copiar ya que no dice mucho mas de lo que les voy a poner.

Este es un tema de un genio, Tim Minchin (del cual les recomiendo que vean sus otros videos porque son muy buenos) que le pone un poco de humor a la onda de este blog que es lograr que abramos nuestras mentes, que hablemos de ideas. Se llama “If You Open Your Mind Too Much Your Brain Will Fall Out”  (“si abres tu mente demasiado se te puede caer el cerebro”). El video viene con subtitulos en portugues así que voy a tomar los que hizo la gente de La ciencia y sus demonios .

Un amigo mío religioso discute conmigo porque no tengo la mente abierta

pero como es mi amigo y yo lo respeto, le escribí una canción

Se titula “Si abres demasiado la mente se te puede caer el cerebro”

que encuentro brillante y muy, muy inteligente.

Lamentablemente, yo no la inventé, la leí en un libro.

Así que, para evitar problemas de copyright, le dí un subtítulo

que es “toma a mi mujer”.

Si alguien puede mostrarme un ejemplo a lo largo de toda la historia del mundo en el que un sólo medium haya conseguido probar bajo condiciones experimentales aceptables que es capaz de leer las mentes…
Y si alguien puede mostrarme un ejemplo a lo largo de toda la historia del mundo en el que un solo astrólogo haya conseguido probar bajo condiciones experimentales aceptables que ha podido predecir eventos humanos futuros interpretando los signos celestiales…
Y si alguien puede mostrarme un ejemplo a lo largo de toda la historia del mundo en el que un solo homeópata haya conseguido probar bajo condiciones experimentales aceptables que disoluciones de partículas extremadamente pequeñas de cosas buenas, disueltas repetidamente en enormes cantidades de agua presentan una valor médico consistente mayor que un placebo administrado de forma similar…
Y si alguien puede mostrarme un ejemplo a lo largo de toda la historia del mundo de una sola persona espiritual o religiosa que haya conseguido mostrar empírica o lógicamente la existencia de un poder superior que tenga consciencia o interés en la raza humana o habilidad para castigar y recompensar a los humanos por sus elecciones morales, o cualquier otro motivo -más allá del miedo- para creer en cualquier versión de otra vida…
Yo le regalaré mi piano,
una de mis piernas,
y a mi mujer!

Espero que les haya gustado y que no sean de los que abren demasiado su mente.

Published in: on 20 mayo, 2010 at 11:50  Comments (3)  

Casamiento homosexual y adopción

Hoy en la facultad tuvimos un debate muy interesante sobre estos temas con unos amigos (como verán me encanta debatir con todo el mundo sobre todo). Estuvo muy interesante y me gustó ver argumentos no religiosos sobre estar en contra de la adopción.

La cosa empezó cuando nos pusimos a hablar del proyecto que se trató en diputados la semana pasada,  todos estábamos  de acuerdo con que los parejas homosexuales deberían poder casarse ya que ésto les permite tener muchos mas beneficios como pareja que la unión civil. Pero no todos estuvimos de acuerdo en la parte de la adopción. Y acá es donde se ponen buenos los debates, si todos estamos del mismo lado no podemos discutir nada, mientras que los que defendíamos el 100% de igualdad de derechos entre parejas homosexuales y heterosexuales por diversos motivos, el principal motivo de los argumentos en contra, era que en éste derecho se ve implicado un tercero (el menor a adoptar).

Justo cuando terminó la discusión (porque teníamos que entrar a la cursada) me acordé de un post en Proyecto Sandía que hablaba de éste tema (Link), pero al releerlo me dí cuenta que uno de los contra argumentos para la adopción no estaban discutidos, así que decidí expresar mi opinión personal.

El argumento era que cuando el chico adoptado creciera y fuese al jardín/escuela y los compañeros se enteraran que tenía dos papás o dos mamás iba a ser objeto de burlas e iba a sufrir mucho, lo que lo iba a perjudicar mucho en su vida cotidiana.

Después me puse a pensar un poco en cómo contra argumentar este contra argumento (?) y se me ocurrió proponer posibles situaciones, algo que aprendí de leer los libros de Paenza, Matemática ¿estás ahí? los cuales recomiendo.

La situación ya está planteada; un chico adoptado por una pareja homosexual va a la escuela y los compañeros ven que  tiene dos padres del mismo sexo. Se me ocurre comparar ésto con casos bastante comunes de nenes que vuelven de la escuela a contarle a sus padres que los papás de su amiguito están separados. Los comparo porque supongo que un chico de 5, 6 años que no conoce la existencia de parejas homosexuales haría lo mismo, le contaría a sus padres. Entonces acá es donde empiezan los casos posibles:

Situación 1: Los padres del amiguito son de mente abierta y aceptan las parejas homosexuales

Situación 2: Los padres del amiguito no aceptan las parejas homosexuales

Analicemos qué pasaría en cada situación.

Situación 1:

El amiguito va a volver a la escuela y va a seguir tratando al chico adptado como si fuera uno más, que es precisamente lo que es.

Situación 2:

El amiguito va a volver a la escuela y va a tratar al chico adoptado como un bicho raro, probablemente (que es lo peor que puede pasar) algún día use en una pelea el hecho de que los padres son homosexuales (le dirá “y tus viejos son putos” o parecido).

Entonces el peor caso que podemos tener es que el chico termine siendo un chivo expiatorio, algo que ocurre con normalidad en todas las escuelas con diferentes cosas (lo que no está bien, y lo dice alguien que ha sido chivo expiatorio). De todos modos, el chico va a estar en un ambiente en el que cuando vuelva a su casa y cuente lo que le dijo su “amiguito”, los padres (o madres) le van a decir “no le des bola, si no nos molesta a nosotros, por que te va a molestar a vos”.

Personalmente sufrí varios casos de discriminación durante la primaria y la secundaria (como les decía más arriba) y no creo que eso me haya dejado muchos problemas (al fin y al cabo, el que esté 100% sano de mente que tire la primera piedra (?) ). Yo creo que todo problema que puedan a llegar a tener los chicos adoptados por parejas homosexuales tiene que ver con la cultura en la que vivimos y la forma en la que nos lavan el cerebro desde que nacemos (lavan el cerebro en todas las formas, la cuturización conlleva un lavado de cerebro, una inserción de costumbres sin opción de decir que no).

A partir de ésto último surgió un segundo debate, ¿es necesario hacer la ley para que con ésto se cambie la cultura, o hay que esperar a la cultura para luego cambiar la ley?

Exponiendo nuevamente mi opinión, creo que hay dos tipos de posturas en contra; los que tienen argumentos refutables y que admiten que en algún momento pueden cambiar las cosas y los que tienen argumentos no refutables, como los que se basan en lo que dicta Dios o la biología (como si en las demás especies no hubiese actos homosexuales).  Supongamos que actualmente hay un número N de personas con argumentos refutables y que cada 5 años, ese N baja un tercio. Entonces podríamos esperar 5 años para que los que están en contra disminuyan un poco y la discriminación que van a sufrir los chicos adoptados va a bajar. Pero todavía quedan 2/3 de N que están en contra (más los que tienen argumentos no refutables), por lo que nos van a pedir esperar 5 años más, luego de los cuales vamos a tener 4/9 N (casi la mitad de los originales), más los que tienen argumentos no refutables. Para ésto ya vamos 10 años sin cambiar la ley y donde la solo menos de la mitad de los que estaban en contra, ahora están a favor.

En el caso de aplicar primero la ley y esperar que así se cambie la cultura, estaríamos casi obligado a la gente a cambiar, lo que no está muy bien, pero creo que actualmente, ante un caso así, es lo mejor que tenemos, si a alguien se le ocurre algo, es libre de hacerlo.

¿Y ustedes que opinan?

Creer en nada, creer en todo

There is poetry in the real world, science is the poetry of reality

Richard Dawkins Symphony of Science

Para los que nos admitimos ateos,  agnósticos o que simplemente ponen en duda la existencia de un ser o poder superior sin  tener una postura tomada, creo que es normal que alguien venga y nos pregunte ¿por qué ponemos eso en duda? o, hasta muchas veces, como me pasó hoy a mi, nos encaran directamente para decirnos que hay que creer en algo, ya que si no creemos en algo, no podemos ser felices.

El tema es que hoy estaba hablando con una amiga sobre los sentimientos de las personas y no se por qué salió diciendo que para sentirse bien había que creer en algo, no necesariamente un Dios, pero sí en algo. Inmediatamente le pregunté en qué creía ella y me contesto en el karma, en el equilibrio de las energías. Esta es la segunda vez que tengo una charla con una personas que crea en esto; la primera fue hace no mucho tiempo en la facultad con un pibe taoista, que me comentó más o menos de qué se trataba, pero mucho no le entendí, entonces aproveché la ocasión de estar en frete de otra persona que creía en el karma para pedirle que me explicara un poco mejor de qué se trataba.

Básicamente lo que me comentó (que alguien me corrija si entendí mal) es que según esta creencia, las energías son equilibradas por “el universo”, y que si vos haces las cosas bien, o sea, entregas energía positiva a los demás, eso se vuelve en “saldo a tu favor” y en algún momento “el universo” se encargará de devolverte esa buena energía. Mientras que si entregas mala energía, también te volverá. La simplificación de ésto en una frase fue “lo que va vuelve” (literalmente).

Obviamente ésto derivó en un debate sobre las creencias y la posibilidad de vivir sin depender de nada no racional, donde se tocaron temas como el pensamiento y el método científico, explicaciones racionales a problemas planteados como irracionales y demás cosas.

Pero como mi pensamiento (y la base de este blog) es que las ideas hay que discutirlas abiertamente, respetando a los demás y tratando de ser lo más éticos posibles, antes de empezar a plantear mis argumentos contra el karma, voy a hacer una breve introducción a mi estado actual en lo que respecta a éste tema (creencias, por si no quedó claro): hace unos 6, 7 años (cuando empecé la secundaria) entré en un mundo donde jamás había pensado estar, el mundo de la ciencia.  Con 13 años empecé a ver respuestas bastante complejas a preguntas tan simples como ¿por que tenemos dos ojos? y cosas similares. Obviamente, a partir de esas respuestas, muchas más preguntas se me fueron apareciendo. Por suerte hubo gente que me incitó a seguir preguntando, a no quedarme con esas dudas. Supongo que fue eso lo que me atrajo tanto a ese mundo.

Actualmente estoy en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Argentina, estudiando la Licenciatura en Ciencias Biológicas. En el poco tiempo que he estado estudiando aprendí a pensar distinto, a ver las cosas desde otro lado. Y es éste el punto al que quería llegar, cómo veo las cosas, cuál es mi estrategia para no creer en Dios y no morir en el intento (?).

Originalmente había pensado hacer este post sobre qué era la suerte y cómo la veía yo (ya que para mi no es un ente al que se puede invocar para tener en tu favor o en tu contra), yo creo en el azar (cualidad presente en diversos fenómenos que se caracterizan por no mostrar una causa, orden o finalidad aparente); las cosas se dan sin motivo alguno, solo se dan, si te resultan para bien, buenísimo, y si no te resultan, ajo y agua. Si cuando ibas a la parada viste pasar el colectivo que te tenías que tomar por la esquina, no es porque hiciste algo malo entonces el universo te lo está devolviendo, solamente te quedaste 2 minutos demás en la cama para desperezarte o el colectivero apretó mas fuerte el acelerador. El azar es así, probabilidad, cuando tiramos un dado tenemos una chance entre 6 de que salga el número que necesitamos (suponiendo que la forma de tirar el dado es irrelevante). Eso es la vida, azar, probabilidad.

Como contra-argumento a mi teoría me propusieron pensar en qué es lo que sentimos cuando nos enamoramos, o nos sentimos tristes, o demás sensaciones que se sienten en el corazón, ya que los científicos defienden que los sentimientos son con la cabeza por conexión de neuronas, en el corazón deberían estar actuando energías que manda el universo. La respuesta es muy simple, ante determinadas situaciones, el cerebro necesita avisarle al resto del cuerpo lo que siente, por diferentes motivos, es por eso que genera la liberación de hormonas (como la adrenalina) que van directamente al corazón, haciendo que lata mas rápido para lograr diferentes reacciones (en situaciones de peligro el corazón llega a bombear sangre preferentemente hacia las piernas para poder correr mas rápido, ésto es fácilmente comprobable, cuando estén en una situación de riesgo toquensé las manos y verán que las tienen frías por la falta de sangre).

Finalmente la discusión se fue para el lado de decir que no todo tiene una explicación racional, que hay cosas que solo pueden ser explicadas mediante teorías no científicas. Pero que la ciencia no encuentre respuestas no significa que no las haya, en algún momento van a aparecer, por eso voy a terminar el post con otra frase del video que cité mas arriba

I don’t feel frightened by not knowing things
I think it’s much more interesting

Richard Feynman – Symphony of Science
Published in: on 8 mayo, 2010 at 1:46  Comments (14)  
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Sobre lavados de cerebros

Al nacer ya eres parte de esta sociedad, bienvenido chaval
Clasificadle en un nuevo carnet de identidad, ya eres uno más, ya eres uno más

Eres un@ más – Ska-P – Planeta Eskoria

En el post anterior les hablaba de cómo el gobierno de Venezuela está utilizando niño de 12 a 18 años, lavandoles el cerebro, para formar una guerrilla comunicacional, pero, nobleza obliga, estamos frente a situaciones como éstas todos los días y no hacemos informes televisivos sobre esto; desde el día en que nacemos nos lavan el cerebro de diferentes formas.

Cuando todavía no poseemos conciencia somos bautizados (por lo menos a los cristianos nos echan agua y no nos cortan nada) y, a partir de ese momento, estamos sujetos a creer en un Dios todopoderoso, que sabe todo lo que hacemos y, que si no respetamos lo que él nos dictó hace 2000 años, nos va a mandar al infierno (a pesar de ser un Dios bueno es capaz de darnos un castigo eterno) . Y ni hablar de el hecho de hacernos ir todos los domingos a misa, colaborar (a pesar de que la iglesia es comandada por el estado mas chico y más rico del planeta), y difundir la palabra del señor, sin importar la edad que tengamos. ¿Acaso ésto último no es igual a lo que hace Chávez en Venezuela? (él vendría a ser El Señor)

Ejemplos como éste se repiten durante toda nuestra vida, desde lo más simple como puede ser el hecho de que nos hagan hinchas de un club de futbol hasta los peores ejemplos como la política y la religión, desde que nacemos estamos sujetos al lavado de cerebro de los que nos rodean.

Sin ánimos de parecer insistente con ésta banda, les dejo un tema que representa ésta idea:

Published in: on 29 abril, 2010 at 19:25  Comments (2)